Málaga es una ciudad situada al sur de la Península Ibérica, capital de su propia provincia en la Comunidad Autónoma de Andalucía. Es la segunda ciudad más grande de Andalucía, y la sexta más importante de España, así que su importancia es considerable. Se encuentra en el centro de una bella bahía y es atravesada por dos ríos el Guadalmedina y el Guadalhorce. Los que quieran viajar en septiembre a Málaga comprobarán que es una ciudad con un interesante patrimonio, así como un centro turístico de primer orden que recibe miles de visitantes cada año, en parte gracias a los viajeros que parten en cruceros desde Málaga. 
Málaga fue fundada por los fenicios, y ha recibido influencias de innumerables pueblos a lo largo de su historia: romanos, bizantinos, visigodos, árabes, etc. Sin duda su edad de oro la vivió durante la época de la España musulmana, cuando se convirtió en una ciudad rica y floreciente, capital de su propia taifa. De esa época han quedado gran cantidad de monumentos. Cuando pasó a formar parte del Reino de Castilla, se levantaron en Málaga iglesias, fortificaciones y una catedral que han llegado hasta nuestros días.
De la época musulmana se conservan en Málaga monumentos tan importantes como el Castillo de Gibralfaro o la Alcazaba, un palacio nazarí situado justo al lado del antiguo Teatro Romano. Tras la conquista cristiana, se construyeron en Málaga edificios también destacables, como es el caso de la Catedral de la Encarnación, el Palacio Episcopal y el Parque de Málaga. El centro histórico es también digno de ser visitado, ya que alberga, entre multitud de lugares de interés, la casa donde nació el pintor Pablo Picasso.

